Paco Morales y Felipe Rosado: Santo y seña del Club Atletismo Grupo Oasis Tres Cantos.

Nombramiento  como Presidentes de Honor del Club.

Seguramente en todos los clubs de atletismo hay gente como ellos, que se han dejado en el camino cientos o miles de horas de su tiempo libre dando forma y fondo a sus respectivos clubs, como lo han hecho ellos. Pero claro, para nosotros Paco y Felipe, Felipe y Paco, son nuestros ancestros. Gente especial que después de su trabajo, que después de sus responsabilidades familiares, aún sacaban tiempo para el Club de Atletismo. Que lucharon contra todo y contra muchos para sacar adelante el Club Atletismo Grupo Oasis Tres Cantos. Los que les conocemos sabemos lo que han peleado por la supervivencia del Club.

 

Atrás quedaron los difíciles tiempos de entrenamientos complicados en instalaciones poco adecuadas. Los tiempos del camerino y vestuario del Ferial del parque central. El paso efímero por las pistas de tenis del Laura Oter. Los tiempos del Gimnasio-Salón de actos del CEIP Ciudad de Najapa. El más reciente paso por el Gimnasio del Instituto Pintor Antonio López, donde pese a la precaria infraestructura, nos vimos compensados por un fabuloso trato humano. En todas aquellas circunstancias estuvieron o Paco o Felipe o los dos. No fue fácil salir adelante. Todos los obstáculos hubo que salvarlos a base de mucho esfuerzo, mucha ilusión, mucha paciencia, mucha perseverancia. Estos dos tipos parece que de todo eso andan sobrados.

 

Ahora que disfrutamos de una instalación envidiable, y de un estupendo trato institucional parece que aquellas penurias se nos han olvidado. Nada de eso. Y además no debemos olvidarlas, porque precisamente toda esa trayectoria por largos y tortuosos caminos, son los que engrandecen la labor realizada por Paco Morales y por Felipe Rosado. El primero fundó el Club ya hace más de 22 años, y aún es nuestro eterno entrenador. El segundo continuó al mando de la labor institucional en los años de más brega con la administración de turno.

 

Hoy, cuando entrenamos los veteranos o cuando entrenan nuestros jóvenes y pequeños en la estupenda pista del Centro deportivo Gabriel Parellada, solo podemos expresar por ellos, respeto, admiración y gratitud. Gratitud sin límites, porque los éxitos deportivos del pasado, la gran cantidad de éxitos que actualmente está cosechando el club, y los éxitos que seguro llegarán en el futuro son en gran medida gracias a la labor como presidentes que ambos llevaron a cabo.

 

En más de una ocasión habrán tenido sus discrepancias, pero siempre han estado ahí, el uno con el otro y el otro con el uno, peleando por el bien del Club. Mirando siempre más allá de los obstáculos cuando la mayoría los creíamos infranqueables. Anteponiendo en muchas ocasiones los intereses del Club a sus responsabilidades personales. En muchos casos la recompensa no existía. Pero sin duda para ellos la recompensa era la labor bien hecha. La recompensa ha sido y será, esos cientos de chiquillos que a lo largo de los años de existencia del Club han sido mejores deportistas o han llegado a ser mejores personas gracias a la labor de estos dos grandes hombres. Este noble deporte puede que tenga lagunas. Algunas son lagunas negras seguro. Pero la inmensa mayoría de la gente que lo practica, es gente de honor, gente sacrificada, gente perseverante. Gente que hace falta en el deporte y en la vida. Y en muchos Clubs, la razón de que salga gente así, es gracias a personas como Paco y Felipe.

 

Ahora el Club, durante la asamblea anual, en un acto de justicia y equidad, les ha nombrado a ambos Presidentes de Honor del Club. Afortunadamente siguen vinculados activamente al Club. Quizá les hemos reconocido la labor estos años, pero también les estamos pidiendo que no desfallezcan, que continúen con nosotros, que sigan contribuyendo al crecimiento de nuestro Club.

 

Paco, Felipe. Gracias por todo lo que nos habéis dado y gracias por lo que aún nos vais a seguir dando.